La preparación se hace en dos etapas. Primero elaboramos un caldo base muy nutritivo, donde se cocinan el pollo, las patas de gallina, los vegetales y el kombu. Luego colamos ese caldo y hacemos una segunda cocción más limpia, agregando el pollo desmenuzado, papas, zanahorias y arroz.
El resultado es una sopa sustanciosa, suave y muy reconfortante.
Ingredientes
Para el caldo base
- Pechugas de pollo
- Patas de gallina limpias
- Cilantro
- Apio
- Cebolla
- 4 pimentones de diferentes colores: rojo, verde, amarillo y naranja
- Ajo al gusto
- Pimienta al gusto
- Un pedazo pequeño de alga kombu
- Agua suficiente para cubrir los ingredientes
Para la segunda cocción
- El caldo colado de la primera cocción
- La carne de las pechugas de pollo desmenuzada
- Papas cortadas en trozos
- Zanahorias cortadas en trozos
- Arroz
- Sal al gusto
- Cilantro fresco opcional para servir
Preparación
Comienza limpiando bien las patas de gallina. Si tienen restos de piel amarilla o uñas, retíralos antes de llevarlas a la olla. Luego enjuaga las pechugas de pollo y prepara los vegetales: corta la cebolla, el apio y los pimentones en trozos grandes. No hace falta picarlos pequeños, porque en esta primera etapa solo los usaremos para dar sabor al caldo.
En una olla grande coloca las pechugas de pollo, las patas de gallina, el cilantro, el apio, la cebolla, los pimentones, el ajo, la pimienta y el pedazo de kombu. Cubre todo con suficiente agua.
Puedes comenzar con la olla tapada o semi tapada para que el agua caliente más rápido. Cuando empiece a hervir, destapa la olla y retira con una cuchara la espuma que suba a la superficie. Esto ayuda a que el caldo quede más limpio.
Después de retirar la espuma, baja el fuego y deja que el caldo hierva suavemente. En esta etapa conviene mantener la olla semi tapada, con la tapa un poco corrida. Así el caldo se cocina con calma, conserva parte del líquido y permite que las patas de gallina suelten gelatina poco a poco.
El kombu puedes retirarlo después de unos 15 a 20 minutos de cocción. No es necesario dejarlo durante todo el proceso, porque podría darle al caldo un sabor demasiado marino.
Deja cocinar el caldo durante aproximadamente 1 hora y media a 2 horas. Las pechugas probablemente estarán listas antes que las patas de gallina, así que puedes retirarlas cuando estén bien cocidas para evitar que se resequen demasiado. Las patas pueden seguir cocinándose para aportar más cuerpo al caldo.
Cuando el caldo esté listo, cuélalo o retira todos los sólidos grandes. Separa las pechugas, déjalas enfriar un poco y desmenúzalas. Retira cualquier piel, cartílago o parte que no quieras incluir en la sopa.
Ahora comienza la segunda cocción. Coloca el caldo limpio nuevamente en la olla y agrega el pollo desmenuzado, las papas y las zanahorias. Cocina a fuego medio hasta que los vegetales comiencen a ablandarse.
Luego añade el arroz y sal al gusto. En esta parte es mejor mantener la olla destapada o semi tapada, porque el arroz puede espesar la sopa y hacer que suba espuma. Además, así puedes controlar mejor la textura y agregar más agua caliente si ves que el caldo se reduce demasiado.
Cocina hasta que las papas, las zanahorias y el arroz estén suaves. Prueba el punto de sal al final y ajusta si hace falta.
Una vez lista, apaga el fuego, tapa la olla completamente y deja reposar la sopa unos 10 minutos. Este pequeño reposo ayuda a que los sabores se integren mejor.
Consejos para una mejor sopa
La tapa de la olla cumple una función importante en esta receta. Puedes usarla completamente al principio para calentar rápido el agua, pero cuando la sopa empiece a hervir es mejor destapar para retirar la espuma. Durante la cocción larga del caldo, lo ideal es dejarla semi tapada. Y cuando agregues el arroz, conviene vigilar la sopa para evitar que se espese o se desborde.
Las patas de gallina son el ingrediente que le da más cuerpo al caldo. No son obligatorias para comerlas después, pero sí son muy útiles para lograr una sopa más gelatinosa y nutritiva.
El kombu, por su parte, aporta profundidad y minerales al caldo, pero debe usarse con moderación. Un pedazo pequeño es suficiente.
Resultado final
Esta sopa queda con un caldo aromático, ligeramente espeso por el colágeno de las patas de gallina, lleno de sabor por los pimentones, el ajo, el apio, la cebolla y el cilantro. La segunda cocción le da una textura más completa gracias al pollo desmenuzado, las papas, las zanahorias y el arroz.
Es una sopa ideal para preparar en cantidad, guardar en la nevera y recalentar durante varios días. Reconforta, alimenta y tiene ese sabor casero que siempre se agradece.
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